Tres errores básicos en una entrevista

Así sea frente a un reclutador o con un periodista, hay tres errores básicos que puedes evitar si te concentras en ello y pones atención. Puedes practicar cuando hablas con tus amigos o en juntas de colegas.

Uno. No mirar a la cámara. Es súper difícil resistir la tentación de no estar mirando a nuestro interlocutor cuando estamos en una entrevista profesional. Pero para tu interlocutor va a ser muy agradable que sienta que lo estás viendo a los ojos, tal y como sería si fuera presencial.

Tip: pega un pedazo de post-it (chiquito, un cuadrado de 5mm por lado) justo abajo de la cámara de tu laptop y cuando hables enfócate en mirarlo y hablarle a él.


Dos. Cámara muy arriba (o abajo). Si fuera una entrevista en persona, tú no bajarías la altura de la silla para que tu interlocutor te vea desde más alto. Tampoco subirías tu silla. Ambos casos da una muy mala impresión. Es lo mismo con la cámara.

Tip: Busca que la cámara de tu laptop quede a la altura de tus ojos. Si miras al frente, que lo que veas sea la cámara. Usa montones de libros (y también baja tu silla) para que quede a la altura perfecta.


Tres. Usar fondos virtuales. Es muy poco profesional utilizar fondos virtuales, porque da la impresión de que ocultas algo (y tal vez así sea). Y siempre se cortan tus orejas, la iluminación se altera y distraerás de lo que estás hablando.

Tip: Encuentra un espacio con un fondo neutro: una pared de ladrillos, una pared blanca o de un tono suave. Eso sí, por lo que más quieras, no lo hagas en el baño, el eco en el audio te va a delatar.